Huracán Melissa mantiene vigilancia en la región Caribe
El Huracán Melissa alcanzó la categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson y, aunque se aleja gradualmente del mar Caribe, continúa generando condiciones adversas sobre las costas del norte de Colombia. Así lo confirmó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) en su más reciente comunicado.

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, las bandas nubosas externas del fenómeno siguen incidiendo en el comportamiento del tiempo en la región, ocasionando lluvias, tormentas eléctricas y fuertes rachas de viento. La UNGRD precisó que se mantiene un aviso por mar de fondo para los departamentos de Magdalena, Atlántico, Bolívar y los Cayos del Norte, mientras que el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina permanece en estado de vigilancia.
Los departamentos de La Guajira, Sucre, Córdoba y Antioquia (Golfo de Urabá) pasaron a estado informativo al no registrar influencia directa del huracán.
Huracán Melissa y el efecto del mar de fondo
Aunque el Huracán Melissa se desplaza hacia el norte del Caribe, la UNGRD advirtió que el mar de fondo —oleaje generado por vientos lejanos al litoral— continúa activo y puede provocar aumento del nivel del mar, erosión costera y riesgos para la navegación. Por esa razón, se pidió a las autoridades locales mantener activos sus planes de contingencia ante posibles emergencias por el incremento del oleaje en la región Caribe Central.
La Autoridad Marítima Nacional, a través de las Capitanías de Puerto, también emitió recomendaciones sobre limitaciones y medidas adicionales para garantizar la seguridad marítima y proteger las actividades pesqueras y turísticas.

Antecedentes: una temporada activa de huracanes
El fenómeno Melissa se presenta dentro de una temporada de huracanes especialmente activa en el Atlántico. Según registros del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), octubre y noviembre son los meses de mayor recurrencia de tormentas tropicales que pueden afectar el Caribe colombiano, incluso sin impacto directo.
Durante 2020, por ejemplo, el huracán Iota alcanzó categoría 5 y devastó el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, dejando más de 6.000 viviendas afectadas. Aunque Melissa no presenta un nivel de amenaza similar, las autoridades advierten que el cambio climático ha intensificado la frecuencia e intensidad de estos eventos, lo que obliga a fortalecer los mecanismos de prevención.
Expertos en meteorología han señalado que la actual temporada de lluvias, combinada con sistemas ciclónicos, favorece la formación de mar de fondo prolongado y tormentas eléctricas severas en el Caribe occidental.
Huracán Melissa y la coordinación nacional
El Sistema Nacional de Gestión del Riesgo mantiene comunicación permanente entre la UNGRD, IDEAM y DIMAR, con el fin de actualizar la información meteorológica y coordinar las medidas de respuesta ante cualquier cambio en la trayectoria del huracán.
El seguimiento a estos fenómenos ha permitido reducir riesgos en comunidades costeras de Bolívar, Atlántico y Magdalena, donde ya se han activado alertas tempranas y comités locales de emergencia.

Implicaciones para el turismo y la pesca
En departamentos como Bolívar y Atlántico, donde las playas permanecen abiertas al turismo, se recomienda suspender actividades náuticas y deportivas durante las próximas horas. Las asociaciones de pescadores artesanales también han sido advertidas sobre riesgos de oleaje y fuertes vientos que podrían comprometer su seguridad.
En Cartagena, la Capitanía de Puerto mantiene vigilancia reforzada en Bocachica, Tierrabomba y Playa Blanca, sectores donde el oleaje podría intensificarse debido al mar de fondo. En años anteriores, condiciones similares provocaron afectaciones en muelles turísticos y daños en embarcaciones pequeñas.
Para más información sobre el comportamiento del fenómeno, los ciudadanos pueden consultar el Centro Nacional de Huracanes y el sitio oficial de la UNGRD: www.gestiondelriesgo.gov.co


