La ceremonia por los 94 años de la Casa Militar en la Casa de Nariño dejó un discurso en el que el presidente Gustavo Petro unió memoria histórica, reflexiones sobre la violencia, agradecimientos institucionales y un mensaje personal sobre la mamá de su hija menor, Antonella. El mandatario afirmó que ella no ha podido regresar al país y enlazó esa situación con su llamado a la unidad de las familias colombianas, mientras su gobierno entra en su tramo final.

94 años de la Casa Militar y la raíz histórica del servicio presidencial
El presidente abrió su intervención diciendo: “Se conmemora de nuevo este nonagésimo noventa y cuatro aniversario de la Casa Militar. Su historia aquí se repite una y otra vez, la casa militar no es la casa, es la gente”.
Agregó que “los ladrillos siempre son inertes, son las personas de carne y hueso, sus energías, sus voluntades, sus conocimientos, los que hacen esa casa”. Luego recordó al fundador histórico de la institución: “Su fundador fue un extranjero… el coronel Ferguson, irlandés de Irlanda del Norte exactamente”.
También mencionó la presencia reciente de parlamentarios británicos en Colombia: “Ayer, antes de ayer vino una delegación completa de parlamentarios británicos… a abrir lazos que nunca se han cerrado”.
El mandatario conectó esa visita con la historia de la independencia. “Los británicos nos ayudaron a la independencia… vinieron a regar su sangre aquí, a luchar al lado de nosotros”.

94 años de la Casa Militar y el país que aún enfrenta sus ciclos de violencia
Petro usó la historia para introducir una reflexión sobre el origen de la violencia interna. Recordó que Ferguson murió defendiendo a Bolívar y dijo: “Ese hecho signa la historia de Colombia… como en la Biblia el tema de Caín y Abel”.
Se preguntó por qué entre colombianos surgió la idea de eliminar a quien pensaba distinto:
“¿Por qué un grupo de colombianos que habían luchado también por la República quería matar al Libertador? ¿Qué ocurría ahí en sus mentes?”
A partir de esa pregunta, sostuvo que: “Ese síndrome… nos ha perseguido hasta el presente y quizás eso ha impedido que seamos una de las grandes naciones del mundo”. El presidente también recordó la antigüedad del territorio: “Somos una nación que tiene una raíz de hace 22.000 años… Por tanto nunca fuimos descubiertos”.
Y planteó la reflexión central del bloque: “Seguimos llevando el estigma… nos matamos es entre nosotros. La violencia le llamamos a eso y tratamos de remediarlo con otra palabra que llamamos paz”.

94 años de la Casa Militar y el reconocimiento al equipo que protege al presidente
El mandatario dedicó un segmento a agradecer al personal de la Casa Militar: “Les agradece a ustedes el trabajo que hacen… porque al final esa es la función de la Casa Militar, cuidarme”. Reconoció incluso que: “A veces yo no me dejo cuidar tanto, pero les agradezco de todas maneras el esfuerzo”.
También se refirió a quienes afirmaron que se quedaría en el poder:
“Cuando entré todavía un sector decía que me iba a quedar como un dictador… repetían lo mismo todos los días, y fíjense que no era cierto”. Más detalles sobre los 94 años de la Casa Militar.

94 años de la Casa Militar: la mamá de Antonella en el discurso presidencial
El momento más personal del discurso llegó cuando afirmó: “La mamá de Antonella no puede llegar aquí porque no puede. A tal grado ha llegado la ignominia sobre mi Gobierno… Yo voy a hacer que pueda”.
Y luego conectó ese hecho con un mensaje político: “Si un padre no puede reunir a la madre con su hija, siendo mi propia familia, no voy a poder reunir las familias colombianas tampoco”.
Medios internacionales han informado sobre dificultades para el regreso al país de Verónica Alcocer, madre de la menor, un contexto que el propio presidente reconoció públicamente sin detallar razones.
Información complementaria

Relevancia del discurso en el panorama nacional
Las declaraciones del presidente entran en la agenda nacional porque enlazan memoria histórica, situación familiar y proyecciones políticas. Su reflexión sobre la violencia interna complementa otros discursos recientes ante la ONU y escenarios de paz. Al mismo tiempo, su agradecimiento a la Casa Militar llega en un momento en que el Gobierno busca consolidar su relación con las Fuerzas Armadas.
La alusión a la mamá de Antonella quedó como el pasaje más sensible del evento. Aunque no profundizó, sí introdujo el tema en un acto oficial, lo que le da relevancia pública sin convertirlo en centro de debate.


