La liberación del oso andino Tamá marca un paso crucial en la conservación de la fauna silvestre en Colombia. El oso de anteojos fue reintroducido oficialmente este miércoles 17 de diciembre en su hábitat natural, el Parque Nacional Natural Tamá, ubicado en Norte de Santander.
Este retorno se produce tras un proceso de rehabilitación que duró 11 años, considerado el más completo y documentado realizado en el país para esta especie.
La liberación de Tamá no fue un evento fortuito, sino la culminación de un proceso meticuloso. Este esfuerzo, que abarcó años de investigación científica, la aplicación estricta de protocolos, monitoreos médicos constantes y un seguimiento técnico exhaustivo, aseguró que el animal estuviera óptimo para su reintroducción a la vida silvestre.

Así fue el recorrido para la liberación del oso andino Tamá tras un complejo traslado aéreo
El operativo para el traslado del oso Tamá comenzó a las 6:00 a. m. de este miércoles en el Aeropuerto Guaymaral Flaminio Suárez Camacho de Bogotá, con destino a Cúcuta. Desde allí, alrededor de las 10:00 a. m., el animal fue transportado en helicóptero hasta el Parque Nacional Natural Tamá, ubicado en una zona montañosa en la frontera con Venezuela.
La empresa colombiana Helistar colaboró con la operación, aportando el traslado aéreo y su conocimiento técnico para asegurar un viaje sin riesgos. Para la misión se utilizó un helicóptero Airbus EC145, que cuenta con una capacidad operativa de hasta 18.000 pies de altura, lo que facilitó un aterrizaje seguro a cerca de 10.000 pies, a pesar de las condiciones de páramo y el clima cambiante.
El recorrido aéreo final fue de aproximadamente 50 millas náuticas y se mantuvo un monitoreo satelital constante, una medida fundamental para garantizar el bienestar de Tamá durante toda la operación.
Un proceso técnico que respalda la decisión de liberar al oso andino Tamá
El equipo del Parque Nacional Natural Tamá llevó a cabo recorridos técnicos previos a la liberación para seleccionar el sitio y el momento más idóneos. Diciembre fue escogido estratégicamente, coincidiendo con la floración y una gran disponibilidad de alimento en el área protegida, factores cruciales para asegurar la correcta adaptación del oso a su hábitat natural.

El oso andino Tamá será monitoreado satelitalmente
Tamá fue liberado con un collar de seguimiento satelital. Este dispositivo permitirá al equipo técnico monitorear sus movimientos y adaptación durante los días y meses posteriores.
La información obtenida será crucial para fortalecer las estrategias de conservación del oso andino, tanto en el Parque Nacional Natural Tamá como en otras zonas del país donde la especie enfrenta riesgos similares.
Luis Olmedo, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia, resaltó la trascendencia de este momento y la importancia del proceso realizado. “En Parques Nacionales estamos muy felices porque podemos anunciar que Tamá vuelve a casa. Se garantizó que el oso esté bien cuidado, que se recupere, y gracias a ese cuidado hoy este oso pesa más de 174 kilos y está en excelente estado”, afirmó.
El director de Parques Naturales recordó el intento de fuga del animal en 2022, un suceso que, según indicó, demostró su vigor. “Después de cumplir todos los trámites y conseguir un sistema de monitoreo satelital que va a permitir hacer seguimiento permanente a su retorno, hemos decidido retornarlo al Parque Nacional Natural Tamá”, explicó.
Un trabajo conjunto entre múltiples instituciones para la liberación del oso andino Tamá
La liberación de Tamá fue posible gracias a un esfuerzo conjunto y coordinado de múltiples entidades. Participaron Parques Nacionales Naturales de Colombia, específicamente el Parque Nacional Natural Tamá con sus guardaparques, junto a la Fundación Parque Jaime Duque, el Santuario del Oso de Anteojos, Helistar, la Fundación Wii, la CAR Cundinamarca, Corpoguavio, Corponor e Inparques Venezuela.
Según Olmedo, este proceso envía un mensaje claro. “Es un mensaje poderoso de que tratamos siempre de cuidar la vida, de restaurar lo dañado y de buscar hacer paz con la naturaleza”, señaló.
El médico veterinario Orlando Feliciano, coordinador de naturaleza y comunidad de la Fundación Parque Jaime Duque, proporcionó los detalles técnicos del procedimiento. “Lo que hicimos hoy fue todo el procedimiento del manejo de Tamá para su traslado hasta el sitio de liberación, el cual consistía en un proceso de sedación e instalación de un collar de monitoreo por GPS y VHF”, indicó.
El proceso, según destacó Feliciano, se llevó a cabo con un equipo técnico especializado, garantizando el cumplimiento de las normas de bienestar animal. “La liberación de Tamá se convierte en un hito histórico para la especie y para el país, y deja muchas lecciones aprendidas de un proceso largo de más de una década”, agregó.

El valor simbólico de un regreso esperado
Tamá, rescatado en 2014 con tan solo cuatro meses tras el asesinato de su madre, completó un extenso proceso de rehabilitación en Cundinamarca antes de ser trasladado al Parque Jaime Duque en 2022. Su historia es un testimonio de adaptación, destacándose una fuga de 15 días en el cerro Tibitó que fortaleció la convicción de su aptitud para la vida silvestre.
Para Rafael Torres, gerente de la Fundación Parque Jaime Duque, el manejo de este caso invita a una profunda reflexión sobre el rol de las instituciones en la conservación. “Cuando encontramos un animal en estas condiciones, pensamos que valía la pena hacer el esfuerzo para devolverlo a su espacio natural. Ha sido un trabajo intenso de tres años que hoy da frutos”, afirmó. Para más detalles sobre la liberación ingresa aquí.

El Parque Nacional Natural Tamá, un hogar ideal para el oso andino Tamá
El Parque Nacional Natural Tamá, ubicado en la Cordillera Oriental, al suroriente de Norte de Santander (municipios de Toledo y Herrán), y colindante con Boyacá y Venezuela, es un refugio crucial para la biodiversidad.
Esta área protegida destaca por la excelente conservación de más del 95,6% de sus coberturas naturales, las cuales albergan seis ecosistemas, incluyendo páramos, bosques altoandinos y selva húmeda tropical. Estas condiciones garantizan fuentes de alimento esenciales (bromelias, frutos carnosos y palmas) para la supervivencia del oso andino.
El oso andino, único en Sudamérica y endémico de los Andes tropicales, juega un papel ecológico vital como dispersor de semillas y especie sombrilla. A pesar de su importancia, la especie está clasificada como Vulnerable por la UICN debido a amenazas como la pérdida de hábitat y la cacería.
El reciente regreso del oso andino al parque que lleva su nombre marca un hito en la conservación en Colombia, convirtiendo a Tamá en un referente de manejo efectivo para la protección de esta especie.


