El Salario Mínimo sube tras anuncio del Gobierno
A $2 millones aumentó el ingreso mensual de los trabajadores que reciben salario mínimo en Colombia para 2026, luego del anuncio realizado por el presidente Gustavo Petro durante una alocución nacional este lunes 29 de diciembre. La cifra se alcanza al sumar el salario base, que quedó fijado en $1.746.882, y el auxilio de transporte, establecido en $253.118.
La decisión fue adoptada por decreto, después de que no se lograra un acuerdo entre las centrales obreras y los gremios empresariales en la mesa de concertación salarial. Este escenario no es nuevo en el país y se ha repetido en años recientes, cuando las partes no han conseguido consensuar un incremento que satisfaga a empleadores y trabajadores.
El aumento, que equivale a un 23,7 %, se ubica entre los más altos de las últimas décadas y vuelve a poner en el centro del debate nacional los efectos del salario mínimo sobre el empleo, la inflación y la sostenibilidad del tejido productivo, especialmente de las pequeñas y medianas empresas.
El Salario Mínimo y el auxilio elevan el ingreso mensual
La falta de acuerdo en la mesa de concertación fue el detonante para que el Gobierno definiera unilateralmente el incremento. Mientras las centrales obreras defendían un aumento que protegiera el poder adquisitivo frente al costo de vida, los gremios advertían sobre los posibles impactos en los costos laborales y el empleo formal.
Finalmente, el Ejecutivo optó por un ajuste que supera incluso las pretensiones iniciales de los sindicatos, que habían planteado un incremento cercano al 16 %. Con esta decisión, el salario mínimo vuelve a crecer por encima de la inflación proyectada, una línea que el Gobierno ha mantenido durante los últimos años.
Desde el Ejecutivo se ha insistido en que el objetivo es fortalecer la capacidad de consumo de los hogares y avanzar hacia lo que denomina un “salario vital”, capaz de cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.
Respaldo político al aumento del Salario Mínimo
Una de las primeras reacciones vino desde el Congreso. La senadora María José Pizarro, del Pacto Histórico, celebró el anuncio y lo calificó como un hecho histórico para el país.
“Hoy el presidente Gustavo Petro ha anunciado un aumento histórico del salario mínimo que se transforma con este aumento del 23,7 % en un salario vital de 2 millones de pesos mensuales para todo el pueblo trabajador de Colombia”, afirmó la congresista.
Pizarro precisó que el ingreso se compone de “1.750.000 pesos de salario más 249.000 de subsidio de transporte”, y cuestionó los pronósticos negativos que suelen acompañar este tipo de decisiones. “Irán, como lo han hecho los últimos tres años, que se avecina la destrucción del empleo en Colombia y le repetimos con todas las letras: mentira”, señaló.
En su intervención, la senadora sostuvo que el aumento tendrá un efecto positivo en la economía. “Seguirá bajando el desempleo, seguirá aumentando el consumo de la gente y seguirá aumentando su bienestar porque, si la gente está bien, Colombia avanza”, agregó. El mensaje completo de la senadora aquí.
El Salario Mínimo en el centro del debate económico
El anuncio también generó análisis más matizados. El senador de la Alianza Verde Ariel Ávila explicó que el incremento debe leerse en el marco de dos visiones opuestas de la economía.
Ávila recordó la llamada teoría del “rebosamiento”, asociada a la escuela de Chicago, según la cual la riqueza debe concentrarse en los sectores más altos para que, eventualmente, llegue al resto de la población. “Eso se llama teoría del rebosamiento, totalmente falsa, no se ha comprobado en ninguna parte del mundo”, afirmó.
Como antecedente, mencionó decisiones adoptadas en Colombia y otros países. “Muchos gobiernos, como en su momento el gobierno Uribe acá, dijo: ‘Vamos a quitar contratos laborales, recargos nocturnos, dominicales y festivos’, y eso no creó más empleo”, sostuvo.
Incentivar la demanda y los posibles efectos
Frente a esa visión, el senador expuso la teoría keynesiana, basada en estimular la demanda interna. “Darle plata a los pobres, y si los pobres tienen más plata, consumen más; si consumen más, aumenta la productividad y hay mayor empleo”, explicó.
No obstante, Ávila reconoció que un aumento del 23,7 % implica riesgos. “Efectivamente aumentar el 23 % es mucho más de lo que pedían las centrales obreras y sí tiene un choque para la economía, sobre todo en pequeños locales comerciales, restaurantes y panaderías”, advirtió.
En ese sentido, planteó que el Gobierno debería acompañar la medida con incentivos y apoyos para los sectores más vulnerables del aparato productivo, con el fin de evitar efectos adversos como el subempleo o el cierre de pequeños negocios. El mensaje completo del senador aquí .
Antecedentes recientes y lo que viene en 2026
Durante los últimos años, Colombia ha registrado aumentos del salario mínimo por encima de la inflación, sin que se hayan materializado, según cifras oficiales, los escenarios de desempleo masivo anunciados por algunos sectores. De hecho, el país cerró 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas de su historia reciente y con una inflación en descenso.
Ávila comparó el caso colombiano con el de Argentina, donde la reducción de la inflación se ha dado, según dijo, “a costa de mandar miles de personas a la extrema pobreza”. En contraste, afirmó que en Colombia se ha logrado reducir la pobreza sin una inflación desbordada.
Para el senador, el verdadero impacto del aumento se medirá en los primeros meses de 2026. “El primer trimestre sabremos cuánto está el desempleo, cuánto está la inflación y demás”, concluyó, al señalar que el debate debe basarse en resultados y no solo en advertencias previas.

