Un inusual frente frío, que sorprendió a varias regiones del país en plena temporada seca, provocó 256 emergencias. Esto activó la respuesta del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, resultando en afectaciones en 172 municipios y dejando a más de 27.000 familias damnificadas, según el balance preliminar de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Córdoba, Cauca, Antioquia y Nariño son los departamentos con el mayor número de personas damnificadas. En estas áreas críticas, la UNGRD ha establecido una presencia continua, desplegando equipos técnicos, brindando asistencia humanitaria y coordinando una respuesta operativa integral con las Fuerzas Militares, los organismos de socorro y las autoridades territoriales.
Los sucesos más frecuentes, según la entidad, han sido deslizamientos de tierra, inundaciones y crecidas repentinas, que han afectado directamente a viviendas, comunidades e infraestructura. Por ello, la respuesta se ha centrado en la protección de vidas, la asistencia a las familias perjudicadas y el restablecimiento de las vías de comunicación en zonas críticas.
256 emergencias concentran atención prioritaria en Córdoba
Córdoba es uno de los departamentos que más ha sufrido la emergencia por las lluvias. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha mantenido una presencia constante en el territorio desde que comenzaron las precipitaciones, enfocando su atención especialmente en Tierralta, uno de los municipios más damnificados.
“En Tierralta hemos acompañado a la Alcaldía en la coordinación de alojamientos temporales y en la recolección de información para caracterizar a los damnificados”, señaló el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, al detallar las acciones adelantadas en el departamento.
De acuerdo con el balance oficial, ya se han entregado 7.400 kits de asistencia humanitaria de emergencia, de los 13.000 asignados inicialmente a Córdoba. Además, la entidad anunció el envío de kits adicionales en las próximas horas para ampliar la cobertura a las familias afectadas.
De manera complementaria, se activaron los grupos de búsqueda y rescate de la Policía Nacional, a través de Polnasar, y del Batallón de Atención y Prevención de Desastres del Ejército, con el objetivo de responder a situaciones críticas derivadas de las inundaciones y crecientes súbitas.
256 emergencias obligan a reforzar acciones en el Pacífico
El impacto del frente frío atípico también se sintió con fuerza en el Pacífico colombiano. En esta región, el director de la UNGRD lideró personalmente las acciones de respuesta ante la persistencia de las precipitaciones y el aumento del riesgo para las comunidades.
“Allí se prevé la entrega de alrededor de 5.000 kits de asistencia humanitaria en los próximos días”, indicó Carrillo, al precisar que esta entrega se realizará luego del apoyo inicial de la Gobernación del Cauca, que anunció el envío de cerca de 26 toneladas de ayuda humanitaria.
La UNGRD mantiene equipos técnicos desplegados en el Andén Pacífico para evaluar daños, coordinar la atención humanitaria y garantizar una respuesta articulada con las autoridades territoriales y los organismos de socorro.
256 emergencias dejan afectaciones en Antioquia y el Caribe
En Antioquia, la emergencia obligó a activar una operación de búsqueda y rescate en el municipio de Necoclí, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Las labores continúan pese a las difíciles condiciones meteorológicas.
Además, por solicitud de la Gobernación, la UNGRD asignó un puente militar para restablecer la conectividad vial entre Antioquia y Córdoba, una medida clave para garantizar el tránsito de ayuda humanitaria y la movilidad de las comunidades afectadas.
En la región Caribe, las lluvias también generaron impactos en Magdalena y La Guajira. Frente a esta situación, la UNGRD anunció la asignación de otro puente militar, posiblemente en convenio con el Invías, con el fin de restablecer la conectividad vial entre ambos departamentos.
256 emergencias activan capacidades nacionales de respuesta
La magnitud de la emergencia obligó a activar de manera simultánea las capacidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. El Ejército Nacional mantiene en alistamiento dos batallones y 14 pelotones especializados en la atención de inundaciones, crecientes súbitas y afectaciones a comunidades e infraestructura.
La Fuerza Aeroespacial Colombiana asignó aeronaves y helicópteros para apoyar las labores de rescate y reconocimiento aéreo. Por su parte, la Policía Nacional, a través de PONALSAR, dispone de 186 hombres y mujeres entrenados en manejo de emergencias, con capacidad de despliegue en todo el territorio nacional.
La Cruz Roja Colombiana y la Defensa Civil mantienen alistamiento permanente para la entrega de asistencia humanitaria, apoyo psicosocial y atención directa en terreno. A este esfuerzo se suma la articulación con organismos internacionales como la OIM y OCHA Colombia, especialmente para el establecimiento de alojamientos temporales donde se requiera.
Finalmente, la UNGRD reiteró el llamado a municipios y departamentos para fortalecer los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo y exhortó a las comunidades a mantenerse informadas por canales oficiales, atender las recomendaciones de las autoridades locales y reportar oportunamente cualquier situación de riesgo.


