Los habitantes de la calle 47 del barrio Boston claman solución ante una obra de pavimentación que, lejos de mejorar su calidad de vida, se ha convertido en foco de tensión, inconformidad y denuncias por presuntas irregularidades en su ejecución.
La situación, que ya completa varios meses sin avances claros, ha despertado un profundo malestar en la comunidad. Los residentes aseguraron que no solo enfrentan retrasos, sino también decisiones que consideran injustas y desiguales por parte de la Junta de Acción Comunal (JAC), a la que acusan de actuar con favoritismos.

Claman solución: comunidad denuncia abandono y desigualdad
El reclamo principal gira en torno a lo que los vecinos califican como un trato desigual en la aplicación de las normas. Mientras a algunos residentes se les exige demoler construcciones en espacio público, otros —según denuncian— no han recibido el mismo requerimiento.
La voz de Dioselina Martínez, resume el sentir de varios afectados. Desde su vivienda, explica cómo el atraso de la obra ha impactado su día a día.
“Aquí estoy haciendo un llamado al alcalde Dumek Turbay, que venga a esta zona a ayudarnos aquí a solucionar este problema. (…) Yo vivo del sustento del día a día y esto me ha perjudicado”, afirma con preocupación.
Además, cuestiona el papel de la Junta de Acción Comunal, señalando la falta de gestión y acompañamiento institucional. “Tenemos una acción comunal que no sirve, no sirve para nada. (…) No han venido a solucionar nada, no ha venido un funcionario que hable con nosotros”, agrega.
El inconformismo también apunta a la forma en que se ejecutó la obra. Según relata, el orden de intervención no habría sido el adecuado, lo que hoy mantiene sectores sin pavimentar y con mayores afectaciones. “Ellos tenían que pavimentar de aquí para allá primero, pero no lo hicieron. Hicieron lo que les dio la gana”, sostiene.

Claman solución: alertan sobre presunto tráfico de influencias
Uno de los señalamientos más delicados lo expone Freddy Castillo Álvarez, maestro de obra certificado, quien advierte posibles irregularidades técnicas y administrativas en el proyecto.
“La preocupación que hay es la demora (…) y el manipuleo por parte de la Junta de Acción Comunal en esta obra, porque se ve clarito que es un tráfico de influencia”, denuncia.
Castillo asegura que algunos sectores habrían sido favorecidos, mientras otros enfrentan exigencias estrictas sobre el uso del espacio público. Además, advierte fallas en la ejecución técnica de la obra.
“No se hicieron los estudios técnicos (…) hay más de 12 placas rajadas, fracturadas”, explica, al tiempo que cuestiona la calidad del proceso constructivo.
A esto se suma una preocupación social creciente. El mismo residente advierte que el ambiente en el sector podría escalar. “Esto se está convirtiendo en una bomba de tiempo. Hay tensión entre los habitantes”, afirma.

Claman solución: riesgos sanitarios y sociales aumentan
El deterioro de la zona no solo afecta la movilidad, sino también la salud pública. La acumulación de agua y las condiciones insalubres han generado alarma entre los residentes.
Vicky Pacheco Vargas alerta sobre el impacto que ya se evidencia en la comunidad. “Ya está viniendo la lluvia, mire cómo está esto (…) ya hay ancianos, hay niños, ya hay mucho dengue”, advierte.
La situación, según explica, ha salido de control. “Esto se está saliendo de control”, insiste, al tiempo que pide una intervención urgente de las autoridades.
Claman solución: vecinos temen daños estructurales
A la problemática se suma el riesgo para las viviendas cercanas. Algunos residentes denuncian afectaciones directas a sus casas debido a la mala ejecución de la obra.
Elmira Pájaro describe cómo un hueco y la mala disposición de materiales están perjudicando su vivienda. “Un pozo me está perjudicando la casa (…) ojalá nos vengan a resolver esto”, señala.
Además, cuestiona la falta de información clara por parte de los responsables del proyecto. “No encontramos al ingeniero, no sé por dónde anda (…) quiero saber qué es lo que está pasando”, agrega.

Claman solución: llamado directo al alcalde
El descontento generalizado se centra en una petición unánime: la intervención directa de la administración distrital. Los residentes exigen una mayor presencia institucional en la zona, transparencia en las decisiones tomadas y, fundamentalmente, la aplicación justa y equitativa de la normativa vigente.
“Que la ley sea para todos. Eso es lo que yo quiero”, concluye Dioselina Martínez, en una frase que sintetiza el reclamo colectivo.
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