El Presidente Gustavo Petro cuestionó la estrategia militar de Estados Unidos en el mar Caribe y calificó de “absolutamente ineficaz” el uso de misiles para combatir el narcotráfico. Desde Riad, Arabia Saudita, donde cumple una agenda de alto nivel hasta el 30 de octubre, el mandatario advirtió que las acciones militares parecen responder a otros intereses y no al control de las drogas ilícitas.
Presidente Gustavo Petro pide replantear la estrategia antidrogas
En diálogo con medios internacionales, el Presidente Gustavo Petro aseguró que “no hay necesidad de tirar misiles, es absolutamente ineficaz”.
El mandatario señaló que las recientes operaciones en el mar Caribe “no parecen estar dirigidas realmente a incautar cocaína, sino a una invasión, que también es absurdamente ilegal”.
De acuerdo con el jefe de Estado, las decisiones militares podrían tener un trasfondo económico. “Tiene más como objetivo el petróleo que defender a la sociedad norteamericana de drogas ilícitas”, agregó.
Sus declaraciones se producen en medio de un aumento de tensión diplomática por la presencia militar estadounidense en el Caribe y tras la descertificación de Colombia en materia antidrogas anunciada por Washington hace pocas semanas. Entérate de más aquí

Presidente Gustavo Petro compara el impacto del fentanilo y la cocaína
Durante su intervención, el presidente destacó que la verdadera amenaza para la salud pública no proviene de la cocaína, sino de otras sustancias sintéticas.
“La ciencia determina quiénes son qué son más peligrosas que otras. Está 30 veces más peligroso el fentanilo que la cocaína y, por tanto, el esfuerzo de Estados Unidos debería ser 30 veces mayor frente al fentanilo que frente a la cocaína”, expresó.
Con esta afirmación, el mandatario colombiano insistió en que el foco de las políticas internacionales debe ajustarse a las nuevas realidades del consumo y no utilizarse como justificación para acciones militares.
“La única diferencia es que el fentanilo no sirve de excusa para invadir a América Latina dado que no lo producimos y la cocaína sí. Es un instrumento para controlar los gobiernos de América Latina”, afirmó.
Presidente Gustavo Petro defiende la independencia de Colombia
En otro de los apartes de sus declaraciones, Petro reiteró su posición frente a la soberanía nacional y la independencia de los países del continente. “Al ser yo independiente y soberano, como buen hijo de Bolívar, pues se me castiga tratando de que los demás presidentes latinoamericanos bajen la cabeza”, señaló.
Estas palabras, pronunciadas en medio de un escenario internacional, refuerzan el discurso del mandatario sobre la autonomía de América Latina frente a las potencias globales. Su mensaje coincide con otros pronunciamientos recientes, en los que ha pedido una relación más equitativa entre los países de la región y Estados Unidos.

Presidente Gustavo Petro promueve energías limpias desde Riad
Además de referirse al conflicto en el Caribe, el jefe de Estado destacó la necesidad de acelerar la transición hacia una economía libre de combustibles fósiles.
“Sin petróleo, sin carbón, sin gas”, enfatizó el Presidente Gustavo Petro, al defender el tránsito hacia energías limpias como una oportunidad para América del Sur.
“Colombia y América del Sur tienen una gran ventaja en la potencialidad de generar energías limpias. Estados Unidos sufre, es un gran emisor, y se beneficiaría mucho de un buen trato comercial con América del Sur”, agregó.
El mandatario explicó que una cooperación basada en la descarbonización permitiría a la región contribuir a la competencia energética global. “Podemos limpiar completamente la matriz energética de Estados Unidos. Es una tontería que no estemos ya con las inversiones suficientes, 500 000 millones de dólares irrigando energía limpia a la economía estadounidense”, señaló.
Impacto de las declaraciones y contexto regional
Las declaraciones del Presidente Gustavo Petro ocurren mientras varios gobiernos latinoamericanos revisan sus acuerdos de cooperación en materia antidrogas y energía. El discurso del mandatario reitera la postura que Colombia ha defendido ante la ONU y otros foros internacionales: la necesidad de sustituir la guerra contra las drogas por políticas de salud pública y desarrollo sostenible.


