Lo que debía ser un logro académico terminó convertido en un proceso lleno de dudas para Taliana Martínez, estudiante de la Escuela Normal Superior de Cartagena, quien consultó un puntaje de 360 en la plataforma oficial del Icfes y días después encontró otro diferente. Su familia denuncia anomalías en el registro que afectaron su proceso de admisión universitaria y desencadenaron una presunta acusación que la joven niega rotundamente.

Denuncian anomalías: dos puntajes, un mismo examen
Semanas antes de la situación, Taliana había ingresado a la plataforma del Icfes, donde vio un puntaje de 360 puntos, que capturó en pantalla. Posteriormente, al iniciar su proceso de inscripción a una universidad pública de Cartagena, la institución le pidió enviar el PDF oficial, y Taliana lo descargó con el mismo puntaje validado.
Ella lo explica así: “Entré a ver resultados, puse mis datos y mi resultado fue de 360. Primero tomé un capture. Después, cuando la universidad me pidió el PDF, lo descargué y seguía apareciendo el mismo puntaje”, recuerda.
Sin embargo, el 18 de noviembre, cuando fue a la universidad para conocer los resultados de admisión, comenzó el caos. Al revisar la lista de admitidos, su nombre no aparecía. Al pedir explicación, funcionarios le informaron que su puntaje no era 360, sino 243.
Su madre, Sugeidy Acuña, recuerda la escena: “Nos dijeron que todo estaba bien. Pero cuando revisamos la lista, Taliana no estaba. Cuando preguntamos, nos dijeron que el puntaje era 243, no 360”, afirma.
Denuncian anomalías: señalamientos y una acusación inesperada
La situación escaló cuando, según la familia, funcionarios insinuaron que el documento presentado por la joven —el mismo descargado del sistema oficial— estaba alterado.
Sugeidy aún relata el momento con indignación: “Nos sentimos acusados de falsificar documento público. Nos pusieron un abogado, dos asesores y hasta una señora por videollamada. Yo solo quiero que el nombre de mi hija quede limpio. No hemos alterado nada”, asegura.
La familia, víctima de desplazamiento forzado, afirma que se vio expuesta a un trato que los hizo sentir señalados sin soporte técnico ni jurídico previo.
En Colombia, acusar a alguien de falsificar un documento público sin pruebas puede vulnerar el derecho al buen nombre y a la presunción de inocencia. La Corte Constitucional, en la sentencia T-061 de 2022, advierte que imputaciones deshonrosas sin sustento afectan la honra, especialmente cuando la persona no puede ejercer defensa.

Denuncian anomalías: afectación emocional en una menor de edad
Taliana aún recuerda el impacto de escuchar que su puntaje “real” no era el que ella había consultado y descargado.
“Sentí que el mundo se me venía encima. ¿Cómo iba a aparecer otro puntaje si yo tenía mi PDF y mi capture?”, afirma.
Relata que, desde la universidad, ingresó nuevamente a la plataforma pero sin número de registro:
“Allá me dijeron que entrara, pero solo puse mi nombre y fecha de nacimiento. Ahí me apareció 243. Pero yo tengo el PDF con 360, y los profesores lo vieron”, asegura.
La institución educativa activó apoyo psicológico inmediato, ante el evidente impacto emocional y la ansiedad que desarrolla desde ese momento.
Denuncian anomalías: docentes confirman el puntaje inicial
La Escuela Normal Superior de Cartagena verificó el puntaje antes de que surgiera la controversia. Varios docentes confirmaron que el resultado de 360 estaba visible en la plataforma.
El coordinador académico, Adolfo Alvis, describe su desempeño: “Taliana siempre ha sido responsable. Nunca ha estado involucrada en situaciones anómalas. Es respetuosa y mantiene una buena relación con sus compañeros”, afirma.
El profesor Mauricio Rueda confirma haber verificado los resultados previos: “Entré a la página y verifiqué la información. El puntaje aparecía. Buscaba el promedio global y recuerdo ese 360”, explica.
El profesor Nelson Schotborgh destaca su disciplina: “Es muy responsable. Puntual en la banda de paz, comprometida y respetuosa. Nunca ha tenido problemas disciplinarios”, asegura.

Denuncian anomalías: el Icfes reconoce que pueden existir errores
Aunque el caso de Taliana sigue en revisión, el propio Icfes reconoce oficialmente que sus certificados pueden contener “error, dato errado y dato correcto”, y dispone un trámite para corregirlos. Ingresa aquí y verifica.
Además, el Icfes publica fallos de tutela donde se registran inconsistencias y modificaciones de resultados en diferentes evaluaciones. consulta aquí
Denuncian anomalías: tutela busca proteger derechos fundamentales
Ante la incertidumbre, el representante de padres, Carlos Zambrano, presentó una tutela para proteger los derechos de Taliana.
Él explica: “La tutela pide que no pierda el cupo mientras el juez decide. Este proceso puede tardar, pero lo esencial es que no se afecte su derecho a la educación”, indica.
La Corte Constitucional ha reiterado que las actuaciones del Icfes pueden afectar derechos fundamentales, como lo evidencia la sentencia T-188 de 2010 y la T-039 de 2019, que admiten tutela contra decisiones del Instituto que impactan educación, debido proceso y hábeas data. Encuentra aquí la T-188/10 y la T-039/19
Reclamación abierta por esclarecer el puntaje y proteger el buen nombre
Mientras avanza la tutela, el caso de Taliana Martínez concentra la atención de la comunidad educativa y plantea interrogantes sobre la trazabilidad digital de los resultados, la actuación de las instituciones y la protección de los derechos de una menor. Su familia insiste en que no busca beneficios académicos, sino claridad, respeto y la restauración del buen nombre que consideran afectado.


