La comunidad del barrio El Líbano vive a diario el peligro de los Canales de la muerte, como describen los vecinos al canal de aguas residuales ubicado junto a la Institución Educativa República del Líbano. Las tapas ausentes, el concreto colapsado y las varillas expuestas convierten este tramo en una amenaza constante para estudiantes, padres de familia y transeúntes.
Ese riesgo es el punto de partida de esta crónica, que recoge las voces del territorio y contrasta su realidad con los datos oficiales sobre reposición de rejillas y mantenimiento de canales en Cartagena.

Canales de la muerte y un accidente que encendió las alarmas
La escena se repite cada día: huecos abiertos bordeando el canal, caminos rotos y una estructura que se desmorona. Entre esos espacios inseguros ocurrió el hecho que marcó a la comunidad. “Una niña ya sufrió una caída en este lugar”, relató Abel Barrios, líder ambiental del barrio, mientras mostraba el punto exacto donde ocurrió el accidente.
Abel explica que han sido dos años de llamados. “Llevo dos años buscando una solución… y no hemos obtenido respuesta”, dijo, combinando preocupación y cansancio. Ese tiempo coincide con las múltiples intervenciones anunciadas por la Alcaldía de Cartagena. Según reportes oficiales, la Secretaría de Infraestructura ha ejecutado en los últimos años reposiciones de tapas hurtadas o deterioradas y mantenimientos de canales que suman más de 3.600 millones de pesos. Pese a ello, El Líbano aún espera su turno.
Canales de la muerte: Una comunidad responsabilidades que no le competen
La iniciativa ciudadana surgió ante la falta de respuesta institucional. Para evitar otro accidente, los vecinos decidieron actuar. “Estas placas que están aquí han sido reparadas gracias a los padres de familia, los vecinos y voluntarios”, explicó Abel Barrios, mostrando el avance logrado con recursos propios.
Pero la reparación comunitaria no cubre toda la extensión del canal. Faltan tapas, hay hundimientos y las varillas sobresalen como agujas oxidadas. Es un riesgo visible que no se soluciona sin intervención técnica.

Canales de la muerte también significan un riesgo sanitario
La fractura estructural del canal generó otro problema: la llegada de plagas. “La presencia de ratas y culebras venenosas representa un serio peligro para los niños”, denunció Magola González, habitante del sector. Su testimonio coincide con las advertencias hechas por el Establecimiento Público Ambiental (EPA) sobre la proliferación de fauna nociva en canales sin mantenimiento.
Según reportes oficiales, Cartagena ha intervenido más de 50 canales en ciclos recientes, incluyendo limpieza, retiro de basuras y dragado. La Alcaldía sostiene que estos procesos ayudan a reducir riesgos sanitarios, pero El Líbano no figura entre los puntos priorizados en las últimas publicaciones oficiales.
Canales de la muerte: estructura colapsada y tapas urgentes
El mal estado del canal no es nuevo. “Alexander, esta situación lleva tiempo”, expresó Héctor García, residente del barrio, quien ha presentado proyectos y solicitudes ante distintas dependencias del Distrito. “Se necesita que se instalen tapas bien hechas, estéticas y duraderas, y que se solucione el problema de la mala cimentación y las varillas expuestas”, añadió.
El reclamo coincide con las acciones que la Alcaldía ha anunciado desde 2022: reposición de rejillas hurtadas, instalación de tapas metálicas reforzadas y reconstrucción de drenajes vehiculares y peatonales. Sin embargo, en El Líbano la infraestructura permanece igual, sin coberturas nuevas y sin una fecha confirmada de intervención.

Canales de la muerte: caídas, fracturas y basura, los efectos acumulados
La ausencia de tapas no solo ha provocado la caída de varios jóvenes, como reporta Héctor, sino que ha incrementado la acumulación de basura dentro del canal. “Dos o tres jóvenes se han caído ahí… y sería bueno que taparan todo esto para que la gente no siga tirando basura”, afirmó.
La comunidad asegura que la temporada de vacaciones es el momento ideal para intervenir, ya que los estudiantes no están transitando por la zona. Sin embargo, las mejoras no han llegado pese a la insistencia de líderes y padres de familia.
Canales de la muerte: Datos oficiales sobre el mantenimiento de los canales.
Mientras los habitantes de El Líbano exponen su preocupación, los reportes oficiales muestran cómo han avanzado otros puntos de la ciudad. La Alcaldía de Cartagena ha informado que, desde 2022, mantiene activos varios contratos para reponer tapas hurtadas o deterioradas y mejorar drenajes peatonales y vehiculares. Según estos documentos, las intervenciones incluyen reconstrucción de placas, instalación de rejillas metálicas reforzadas y mantenimiento puntual en zonas priorizadas. Informe la Alcaldía de 2022
En 2024, el Distrito anunció la limpieza de 51 canales pluviales en las tres localidades, acciones que incluyeron retiro de residuos, dragado y arreglo de estructuras de concreto. Estas labores hicieron parte del plan preventivo para enfrentar la temporada de lluvias y se desarrollaron bajo la coordinación de la Secretaría de Infraestructura y el Establecimiento Público Ambiental. El informe de la Alcaldía aquí.

El cronograma más reciente, publicado en 2025, detalla un nuevo ciclo de limpieza integral con una inversión superior a 3.600 millones de pesos, orientado a atender puntos críticos donde se requería mantenimiento estructural o reposición de rejillas. Las intervenciones, según la administración, buscaban mitigar riesgos asociados a estancamientos, malos olores, presencia de animales y deterioro de la infraestructura.
En los listados revisados no aparece El Líbano entre los sectores intervenidos, un dato que la comunidad observa con atención. “Llevo dos años buscando una solución… y no hemos obtenido respuesta”, expresó Abel Barrios, mientras mostraba las tapas que los vecinos han tenido que improvisar. Para los residentes, este vacío en los reportes oficiales refuerza la necesidad de que el barrio sea incluido en los próximos ciclos.
Canales de la muerte: «que no haya otra caída que lamentar»
Mientras caminan por la zona, los vecinos repiten que su mayor miedo es que ocurra un accidente fatal. El derecho a la educación está comprometido porque los estudiantes deben transitar por un corredor inseguro todos los días.
“Mi prioridad es velar por los derechos fundamentales de nuestros niños”, dijo Abel, con la convicción de quien no está dispuesto a rendirse.
Los residentes piden que el próximo ciclo de reposición de tapas y limpieza de canales incluya a El Líbano. Y que se haga antes del regreso a clases.


