Las inundaciones en el sector Campamento del barrio Olaya Herrera siguen afectando gravemente a decenas de familias que llevan meses esperando una intervención definitiva. La acumulación de aguas negras, sumada a la falta de pavimentación, ha convertido las calles en focos de contaminación y enfermedades, sin que hasta ahora haya una respuesta efectiva de las autoridades distritales.

Inundaciones en Olaya Herrera generan alarma comunitaria

Rosalbiris Rocha Palencia, líder del sector, describe un panorama desolador: “Tenemos el alcantarillado tapado y las aguas negras están en las calles”. Su testimonio refleja lo que viven a diario los vecinos que, entre el barro y los olores fétidos, enfrentan una situación que amenaza la salud pública.

La comunidad señala que hace dos meses funcionarios de Aguas de Cartagena visitaron el área para realizar una reparación, pero las obras nunca se ejecutaron. “Ellos vinieron, revisaron y se fueron, pero no regresaron más”, afirma la líder, visiblemente frustrada. Este abandono, dice, ha dejado al barrio sumido en un problema que se agrava con cada lluvia.

El agua estancada en el sector de Campamento en Olaya Herrera, genera riesgo sanitario.// Foto: Infomilenials.

Inundaciones y promesas incumplidas: la espera por recursos

Los habitantes aseguran que el alcalde local prometió priorizar la pavimentación de la vía principal de Campamento una vez se liberaran los recursos. Sin embargo, las obras no han comenzado. “Nos prometieron que esta sería la primera calle en intervenirse, pero no ha pasado absolutamente nada. Se han olvidado de que nosotros existimos”, reclama Rocha Palencia.

Aunque reconocen las limitaciones presupuestales del Distrito, los vecinos piden una acción inmediata que alivie los impactos de las lluvias. “No pedimos mucho, solo una solución temporal mientras llega la gran obra”, añade la líder, recordando que la comunidad lleva años esperando la pavimentación prometida.

Inundaciones y riesgo sanitario: “Ya es un problema de salud pública”

El agua estancada lleva semanas sin fluir, generando olores insoportables y afectaciones cutáneas, especialmente en los niños. “Hay niños que ya están enfermos, les salen sarpullidos en las piernas y brazos. Cada vez que llueve tenemos que meternos al agua para llegar a nuestras casas”, relata la líder comunitaria.

En sectores como Campamento, en Olaya Herrera, el estancamiento de aguas negras representa un riesgo real para la salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que “las aguas contaminadas y el saneamiento deficiente están vinculados a la transmisión de enfermedades como el cólera, la diarrea, la disentería, la hepatitis A, el tifus y la poliomielitis”. OMS – Agua potable y saneamiento

La combinación de lluvias intensas, alcantarillas colapsadas y calles sin pavimentar ha creado un ambiente propicio para la proliferación de mosquitos y bacterias. Según la OMS, este tipo de escenarios agrava los riesgos de contagio y evidencia la necesidad de respuestas rápidas en entornos urbanos vulnerables.

Vecinos de Campamento caminan entre aguas negras.// Foto: Infomilenials.

Inundaciones y abandono institucional: el llamado al Distrito

Mientras llega la inversión prometida, los vecinos piden una acción inmediata para destapar las alcantarillas y permitir el flujo del agua. “Solo pedimos que por lo menos destapen las alcantarillas para evitar la contaminación”, insiste Rocha Palencia. La solicitud, más que una queja, es un clamor por medidas de emergencia.

En barrios como Olaya Herrera, donde la infraestructura básica es precaria, las lluvias convierten cada temporada invernal en una pesadilla. En años anteriores, fenómenos similares provocaron desplazamientos temporales y pérdidas materiales, pero los planes de contingencia aún son insuficientes.

Inundaciones y dignidad ciudadana: “También merecemos una vida digna”

La voz de Rosalbiris Rocha resume el sentir colectivo de su comunidad: “Así como el alcalde interviene otras calles, nosotros también merecemos tener una vida digna”. La frase resuena entre los vecinos que, pese al cansancio, mantienen la esperanza de ser escuchados.

El reclamo de Campamento no es solo por una calle pavimentada; es por el reconocimiento de una ciudadanía que siente que ha sido relegada. La líder comunitaria afirma que no buscan confrontar, sino visibilizar una realidad que cada lluvia pone en evidencia: la desigualdad en las condiciones de vida de los barrios periféricos.

Comunidad exige al Distrito intervenir calles de Campamento.// Foto: infomilenials.

Una deuda con Olaya Herrera

El caso de Campamento refleja una deuda histórica con los sectores más vulnerables de Cartagena. Mientras algunos barrios exhiben avances urbanísticos, otros siguen lidiando con aguas servidas frente a sus puertas. Esta brecha urbana se agrava con la falta de mantenimiento y la lentitud en la ejecución de obras.

De no atenderse pronto, el estancamiento podría derivar en una emergencia sanitaria mayor. Los habitantes han solicitado acompañamiento de las secretarías de Infraestructura y Salud para evitar que el problema escale. Por ahora, las promesas de intervención se diluyen entre el lodo y el silencio administrativo.

Lee también en Infomilenials

Compartir.
Deja una respuesta

Exit mobile version