El incendio controlado en el local El Rey de las Promociones, ubicado en la Avenida Pedro de Heredia, volvió a poner en alerta a Cartagena. El fuego se desató en la mañana de este martes y, aunque generó momentos de tensión, fue extinguido en su totalidad por el Cuerpo de Bomberos de la ciudad.
El incidente fue catalogado de alta complejidad, principalmente por la gran cantidad de materiales combustibles —ropa, plásticos y papelería— y por la escasa ventilación del inmueble. Pese a ello, la rápida intervención de seis máquinas y decenas de unidades operativas logró evitar que las llamas alcanzaran los establecimientos vecinos, un riesgo latente en una zona donde los locales están adosados y los pasillos son estrechos.
“Lo que hicimos fue sofocar los alrededores del local que se estaba incendiando para que no se extendiera hacia los otros establecimientos. De esa manera confinamos el incendio y pudimos controlarlo. Ahora mismo ya se puede ver que el humo se disipó y es humo blanco, señal de que está controlado”, explicó Jhony Pérez, director del Cuerpo de Bomberos de Cartagena.
Incendio controlado tras varias horas de trabajo
De acuerdo con el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUED), dos personas resultaron afectadas: un bombero con una herida leve en la mano y un civil intoxicado por inhalación de humo. Ambos fueron trasladados a la Clínica Cartagena del Mar, donde se recuperan satisfactoriamente.
El cuerpo operativo trabajó durante varias horas en el enfriamiento y la remoción de escombros, procedimientos indispensables para garantizar que no queden focos activos. En medio de la jornada, el tránsito por la Avenida Pedro de Heredia fue restringido parcialmente para permitir el paso de los vehículos de emergencia.
“La particularidad y lo difícil de este incendio es todo lo inflamable que había: ropa, plástico, papelería, químicos dentro de los locales. Pero por fortuna de Dios y el despliegue de toda la institución logramos controlarlo de manera exitosa”, añadió Pérez durante la atención de la emergencia.
Incendio controlado pero persisten los riesgos en Bazurto
El incendio controlado dejó nuevamente al descubierto las condiciones de vulnerabilidad en el sector de Bazurto, una zona que combina el comercio formal con la venta informal y que carece de medidas básicas de seguridad industrial.
Los estrechos corredores, la sobrecarga eléctrica y la acumulación de mercancía altamente inflamable son parte de un patrón que los bomberos han advertido durante años. En 2019, un siniestro de características similares destruyó varios puestos de venta. En 2023, otro incendio en el mercado de Bazurto causó pérdidas millonarias y reabrió el debate sobre los controles de prevención en establecimientos comerciales.
Pese a la recurrencia, pocos locales cuentan con sistemas de detección temprana o extintores funcionales. En muchos casos, las conexiones eléctricas son improvisadas y el almacenamiento de productos no cumple con normas básicas de seguridad.
“De la parte de atrás igualmente tenemos tres unidades pomperiles y lateralmente de los locales que están a los lados. En la parte de arriba comenzamos a atacar el foco del incendio como tal”, relató Pérez al describir la estrategia para contener el fuego. Emergencias atendidas hasta agosto
Incendio controlado sin pérdidas humanas: una advertencia
Aunque no hubo víctimas fatales, el incendio controlado en El Rey de las Promociones sirve como advertencia sobre la urgencia de fortalecer la prevención. En una ciudad donde los mercados populares son vitales para la economía, los planes de emergencia siguen siendo débiles o inexistentes.
El Cuerpo de Bomberos anunció que iniciará una investigación técnica para determinar las causas del incendio. No se descarta un posible cortocircuito, aunque será el informe pericial el que confirme las circunstancias exactas.
Según cifras de la entidad, en lo que va de 2025 se han registrado más de 120 emergencias por incendios estructurales en Cartagena, muchas de ellas relacionadas con fallas eléctricas o descuido en el manejo de materiales combustibles.
El suceso de Bazurto se convierte así en una llamada de atención sobre la falta de cultura de prevención y la necesidad de controles más rigurosos. Una labor que no solo compete a las autoridades, sino también a comerciantes y administradores de los espacios donde miles de personas trabajan a diario.

