Reforma Pensional y el eco de los olvidados

En el corazón de los Montes de María, en el corregimiento de Malagana, municipio de Mahates, Bolívar, los rostros curtidos por el sol reflejan la esperanza de una vida digna. La Reforma Pensional, una de las apuestas más ambiciosas del gobierno del presidente Gustavo Petro, es el tema del momento. Mientras la Corte Constitucional analiza si tumba o mantiene la iniciativa, en los pueblos el debate es más humano que jurídico.

El alto tribunal anunció que en un plazo máximo de dos semanas retomará el estudio de la reforma, suspendido por recusaciones a varios magistrados, incluido su presidente, Jorge Enrique Ibáñez. Pero para los adultos mayores de Malagana, el reloj corre distinto: cada día sin pensión es un día más de lucha.

Hombres mayores conversan en el parque de Malagana sobre la Reforma Pensional y su impacto en la tercera edad.// Foto: Infomilenials.

“Con esos 230.000 pesos no saldría más a vender”

Bajo el alero de su casa, Carmen Elena Anillo de Arrieta, de 80 años, sonríe con una mezcla de resignación y fe. “Ay, Dios, una bendición de Dios, Padre, una ayuda bien buena… con esos 230.000 pesos no saldría más a vender boleticas ni nada”, dice con voz temblorosa.

Su testimonio resume el espíritu de la reforma: garantizar un ingreso básico a quienes nunca pudieron cotizar. La medida busca crear un pilar solidario, que asegure un bono mensual de 230.000 pesos para más de dos millones de adultos mayores en pobreza extrema.

En palabras de Prosperidad Social, la entidad encargada de la pedagogía territorial, la meta es “cerrar la brecha histórica entre quienes trabajaron toda su vida y nunca tuvieron una pensión”.

Reforma Pensional: “Que la Corte Constitucional nos apoye”

Entre calles polvorientas y risas de niños, Manuel Murillo Jiménez, de 65 años, cuenta su historia de rebusque: trabajos esporádicos, sin seguridad social ni cotización.

“Yo nunca he tenido una pensión. Le pido a la Corte Constitucional que apoye ese proyecto. Somos más pobres que los ricos. Que no nos ayuden a ser más pobres”, afirma.

Sus palabras golpean con fuerza. Mientras los magistrados deliberan sobre la constitucionalidad del texto, miles de hombres y mujeres como él viven al día, aferrados a la promesa de un Estado más solidario.

El Banco Mundial ha respaldado el modelo de pilares que propone la reforma, al considerarlo un esquema equitativo que combina el régimen público y el privado. Sin embargo, la discusión política en Colombia ha sido feroz, polarizada y, a veces, alejada de las realidades rurales.

Funcionarios de Prosperidad Social dialogan con adultos mayores de Malagana sobre los beneficios de la Reforma Pensional.// Foto: Infomilenials.

“Un magistrado gana 55 millones y uno acá 40.000 al día”

La indignación también tiene voz en Malagana. Marcelino Marco Chico Rodríguez, de 65 años, no disimula su frustración. “Un magistrado gana 55 millones mensuales y uno acá se gana 40.000 al día. ¿Qué hacen ellos con 80.000 pesos al mes? Que se pongan en el lugar de nosotros los pobres”, exclama.

Su reflexión desnuda la desigualdad estructural que la Reforma Pensional intenta corregir. Según el Ministerio de Hacienda, el 80% de los subsidios actuales terminan en las pensiones más altas, dejando a millones sin ingreso alguno.

Por eso, el proyecto busca redistribuir esos recursos para que los mayores de 65 años, sin pensión, reciban una ayuda mensual con enfoque social.

Reforma Pensional: “Sería un error político tumbarla”

El economista y exviceministro Luis Ernesto Gómez Londoño lo dijo sin rodeos en sus redes:
“¿Es verdad que la Corte Constitucional va a tumbar la reforma pensional? Eso es lo que se discutirá en los próximos días, pero tumbarla sería un error político monumental”.

Gómez argumenta que el actual sistema “beneficia a quienes menos lo necesitan” y que el nuevo modelo “elimina los subsidios a las altas pensiones, redistribuyéndolos hacia las personas de bajos ingresos”.

Además, recordó que la propuesta se alinea con el modelo de pilares recomendado por el Banco Mundial, aunque reconoció la necesidad de ajustar la edad y los umbrales entre el sector público y el privado.
En su criterio, “sin duda es un gran avance hacia la justicia social”. Esto dijo la corte sobre la Reforma Pensional 

Ciudadanos de Malagana expresan su apoyo a la Reforma Pensional durante jornada de socialización en el corregimiento.// Foto: Infomilenials.

Una espera que se mide en vidas, no en semanas

En Malagana, la discusión sobre la Reforma Pensional no se da en tribunales ni redes sociales. Se da entre vecinos, en las esquinas, mientras se pelan yucas o se remienda una hamaca. La expectativa no es teórica: es una cuestión de supervivencia.

“Yo no tengo familia, soy solo, y esa ayuda me serviría mucho”, repite Manuel Murillo, mientras el sol cae sobre los tejados del pueblo.

Cada frase, cada mirada, recuerda que detrás de las cifras hay vidas. Que el debate jurídico que se avecina en la Corte Constitucional no solo definirá el futuro de un proyecto, sino el destino de millones de abuelos invisibles para el Estado.

Reforma Pensional: entre la toga y la esperanza

El Gobierno insiste en que el nuevo sistema garantizará sostenibilidad financiera y equidad social. Los críticos, en cambio, advierten sobre posibles impactos fiscales.

Sin embargo, la verdadera batalla no está en los balances, sino en el corazón del país. En esos pueblos donde el tiempo se mide por la espera y la esperanza es la última pensión que no llega.

Lee también en Infomilenials:

Compartir.
Deja una respuesta

Exit mobile version