Fecha: 31 de diciembre, 2025
Al cerrar el 2025, el mundo de la tecnología ha vivido un cambio de paradigma. Si 2023 fue el año del descubrimiento de la Inteligencia Artificial y 2024 el de su integración masiva, 2025 será recordado como el año de la «IA Agéntica». Ya no se trata solo de bots que escriben correos o generan imágenes; hoy hablamos de sistemas autónomos capaces de planificar y ejecutar flujos de trabajo completos.
¿Qué es la IA Agéntica y por qué cambió todo?
A diferencia de los modelos anteriores, los Agentes de IA tienen la capacidad de interactuar con el mundo digital de forma independiente. Durante este último trimestre, empresas como Google, Microsoft y OpenAI lanzaron versiones de sus asistentes que pueden realizar tareas complejas sin supervisión constante, tales como:
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Gestión de viajes completa: Desde comparar vuelos hasta reservar hoteles y comprar entradas, ajustándose a un presupuesto en tiempo real.
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Automatización empresarial: Agentes que pueden auditar procesos financieros o gestionar cadenas de suministro detectando cuellos de botella por sí mismos.
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Hogar Inteligente 2.0: La integración de las nuevas Home APIs ha permitido que las casas no solo respondan a comandos de voz, sino que se anticipen a las necesidades de ahorro energético y seguridad de los usuarios.
El impacto en el hardware: La escasez y los nuevos precios
No todo ha sido software. Este cierre de año también está marcado por un anuncio importante de fabricantes como ASUS y NVIDIA, quienes han confirmado ajustes de precios para inicios de 2026. La demanda masiva de memorias DRAM y SSD para alimentar estos modelos de IA ha generado una presión sin precedentes en la cadena de suministro global, encareciendo los componentes de computadoras y servidores.
Hacia dónde vamos en 2026
Expertos señalan que el próximo paso es la computación cuántica escalable. Con los recientes avances de Microsoft en qubits topológicos, el 2026 promete ser el año en que la IA y la física cuántica se unan para resolver problemas científicos que antes tomaban décadas en cuestión de segundos.
«Estamos dejando atrás la era de la herramienta para entrar en la era del colaborador digital», afirma un reciente reporte de la industria.

