Más de 100 familias de los sectores Marlinda y Villa Gloria, en el corregimiento de La Boquilla, comenzaron a vivir una nueva etapa en su cotidianidad tras la entrega del nuevo puente peatonal que conecta a estas comunidades, históricamente afectadas por la marea alta y las lluvias. La obra pone fin a años de incomunicación y riesgo, especialmente en momentos críticos, cuando el paso se volvía intransitable.
Durante décadas, el antiguo puente artesanal fue una solución precaria levantada por la propia comunidad. Sin embargo, con el paso del tiempo y la fuerza del entorno marino, se convirtió en un punto de alto riesgo. En épocas de lluvia o cuando la marea subía, niños, adultos mayores y trabajadores quedaban prácticamente aislados. La movilidad diaria se transformaba en una tarea peligrosa y, en algunos casos, imposible.
La entrega de esta nueva infraestructura marca un punto de quiebre para quienes habitan esta zona de La Boquilla. El puente, con 60 metros lineales de longitud y dos metros de ancho, permite ahora un tránsito seguro y continuo. Además, fue construido con plástico reciclado de alta resistencia, un material pensado para soportar la salinidad y las condiciones propias del mar Caribe, y está sostenido por pilotes de concreto que garantizan estabilidad y durabilidad.
Más de 100 familias superan décadas de aislamiento
Más de 100 familias se beneficiaron directamente con esta intervención que responde a una necesidad histórica del territorio. Durante años, la falta de un paso seguro afectó el acceso a servicios básicos, la movilidad escolar y laboral, y la atención de emergencias médicas. La obra cambia de forma tangible la dinámica diaria de la comunidad.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, destacó el impacto real de esta conexión para la vida cotidiana de los habitantes. “Cumplimos lo que prometemos y estamos acá en la zona de Marlinda de Villa Gloria, acá en La Boquilla, con el mar Caribe al frente. Cuando la marea sube, que es casi todo el tiempo, las comunidades no se podían comunicar y tenían un puente rudimentario hecho con esfuerzo de la comunidad. Hoy ponemos al servicio esta conexión que parece una pequeña obra, pero realmente para ellos era fundamental en el día a día”, expresó.
El mandatario también resaltó las características técnicas de la estructura. “Más de 45 metros de largo, dos de ancho, hecho con materiales resistentes a lo duro que es estar aquí frente al mar Caribe. Como se los dije, lo mejor está por venir en el 2026 y aquí está la prueba”, añadió durante el acto de entrega.
Más de 100 familias y una obra pensada desde el territorio
Más de 100 familias no solo recuperaron movilidad, sino también la tranquilidad de contar con una infraestructura acorde a su entorno. Desde la Secretaría de Infraestructura se ejecutó una obra que prioriza la sostenibilidad y la adaptación a las condiciones ambientales del sector, evitando soluciones temporales que ya habían demostrado su fragilidad frente a la marea y las lluvias.
Gloria Sánchez, representante del Consejo Comunitario de Villa Gloria, recordó el esfuerzo que durante años hizo la comunidad para mantenerse conectada. “Asumimos la construcción de este puente de tablitas, una historia que algún día escribiremos, de cuando teníamos que recoger las tablas de donde las dejaba la marea. Hoy, sin embargo, contamos con un puente seguro y colorido”, relató.
Según explicó, esta nueva infraestructura abre la puerta a otras oportunidades para el territorio. “Este nuevo puente traerá consigo muchos beneficios. De hecho, señor alcalde, en los próximos días le llegará una nota, pues vamos a inaugurar el turismo en la zona. Esta iniciativa permitirá que la zona reviva, mejoremos las condiciones de vida y fortalezcamos nuestra permanencia en este territorio”, afirmó.
Más de 100 familias y el acceso a servicios esenciales
Más de 100 familias también ven en esta obra una respuesta concreta a problemas de salud y emergencias que, hasta ahora, se agravaban por la falta de un paso seguro. Lorenza Monsalve, habitante de Villa Gloria, explicó que el puente representa un cambio profundo para la comunidad. “Este puente es una gran bendición para todos: niños, adultos mayores y jóvenes. Era algo que nos parecía increíble que se fuese a concretar”, señaló.
La habitante recordó que, ante la urgencia, llegaron incluso a organizar colectas para levantar un paso provisional. “Hicimos una colecta para construir uno de madera. La situación era desesperante al intentar salir, sobre todo en emergencias de salud. Ahora, con esta obra, se mitigan en gran medida las dificultades para acceder a los servicios que están fuera de la comunidad”, agregó.
En la misma línea, María Cristina Matos, otra residente del sector, destacó el cumplimiento del compromiso adquirido por la administración distrital. “Hace exactamente dos años solicitamos al alcalde la construcción de un paso peatonal urgente en este lugar, una necesidad prioritaria para los habitantes. Él cumplió su promesa. Agradecemos a Dios y a nuestro alcalde por ser un hombre de palabra”, expresó.
La entrega del nuevo puente peatonal en Villa Gloria se suma a otras intervenciones que buscan mejorar la conectividad en sectores vulnerables de Cartagena. Para las comunidades de Marlinda y Villa Gloria, esta obra deja de ser un anuncio y se convierte en una solución concreta que transforma su día a día, reduce riesgos y abre nuevas posibilidades de desarrollo social y económico.

