A 39 días de Semana Santa 2026, Cartagena impulsa una estrategia clara para consolidarse como destino religioso en Colombia y proyectarse con mayor fuerza en el escenario internacional.
El comienzo de la Cuaresma este Miércoles de Ceniza marca el punto de partida de una temporada que, en los últimos tres años, ha transformado la narrativa de ciudad. Cartagena ya no se proyecta únicamente como sol y playa. Hoy integra patrimonio sacro, tradición, arte y experiencia espiritual dentro de su oferta multisegmento.
La distinción como miembro de la Red Mundial de Turismo Religioso respalda esa apuesta y fortalece su proyección exterior.
A 39 días: una agenda que fortalece la marca ciudad
A 39 días de la Semana Mayor, la articulación entre la Alcaldía Mayor de Cartagena, Corpoturismo y la Arquidiócesis evidencia planificación institucional. La agenda incluye procesiones en el Centro Histórico, peregrinaciones por templos coloniales, jornadas de confesiones y actividades para niños.
Además, la carrera “Corre y Anuncia tu fe” introduce un componente deportivo que amplía el alcance del evento. Esta combinación permite que la Semana Santa trascienda el ámbito estrictamente religioso y se convierta en motor cultural y turístico.
Desde la promoción oficial, el mensaje apunta directamente a los viajeros. Liliana Rodríguez, presidente ejecutiva de Corpoturismo, afirmó:
“Invitamos a todos los viajeros que hoy están planificando sus vacaciones de Semana Santa a que elijan a Cartagena. Nuestra ciudad no solo ofrece el encanto del Caribe, sino una oferta multisegmentos donde la espiritualidad y el patrimonio cobran vida. Estamos listos para recibirlos con una agenda que celebra nuestra identidad y nuestra fe”.
La declaración confirma que la ciudad busca competir en un segmento turístico que combina identidad, tradición y mercado.
A 39 días de Semana Santa: rumbo al lanzamiento en ANATO
La estrategia también tendrá vitrina nacional. La imagen oficial de la Semana Santa 2026 y la agenda detallada serán presentadas en la 45.ª Vitrina Turística de ANATO en Bogotá.
Este lanzamiento no es un trámite protocolario. Es una oportunidad para proyectar el turismo religioso ante operadores, agencias y mercados emisores que planifican temporadas con anticipación.
Así, A 39 días del inicio de la celebración, Cartagena refuerza su presencia en el principal escenario de promoción turística del país. El objetivo es claro: atraer visitantes interesados en experiencias espirituales con valor patrimonial.
A 39 días de Semana Santa: la dimensión espiritual de la Cuaresma
Mientras avanza la promoción, la Arquidiócesis centra la atención en el sentido profundo del tiempo litúrgico. La Cuaresma no es solo preparación logística. Es camino espiritual hacia la Pascua.
El Padre Julio César Muñoz, delegado arquidiocesano para la Pastoral Turística, explicó:
“La Cuaresma es el tiempo propicio para preparar el espíritu para la celebración de la Pascua. Desde la Arquidiócesis seguimos trabajando de la mano con la Alcaldía para ofrecer una celebración que fortalezca la fe y genere una profunda admiración por la belleza del arte y el patrimonio sacro con el que Cartagena ha sido privilegiada”.
Cada viernes de Cuaresma se realizará el tradicional Viacrucis ascendiendo al Cerro de la Popa, santuario de la Virgen de la Candelaria. Este recorrido es uno de los signos más representativos de la fe cartagenera. Además, permite contemplar la ciudad desde las alturas mientras se prepara el corazón para los días santos.
A 39 días de Semana Santa, Cartagena impulsa turismo religioso
La cuenta regresiva simboliza algo más amplio. Cartagena avanza en la consolidación de una identidad que combina espiritualidad, patrimonio histórico y proyección internacional.
El turismo religioso deja de ser complemento. Se convierte en pilar estratégico dentro de la diversificación económica local. La articulación institucional y la presencia en ANATO evidencian una planificación sostenida.
En consecuencia, A 39 días de la Semana Santa 2026, la ciudad no solo prepara procesiones. Proyecta una temporada que integra fe, cultura y mercado turístico bajo una misma narrativa.


