80 años después de su fundación, el sector Playa Blanca, en Olaya Herrera, no solo carga con una historia marcada por el abandono institucional, sino también con una transformación social que hoy sus líderes defienden con firmeza.
Infomilenials recorrió la zona y escuchó directamente a la Junta de Acción Comunal, que no duda en afirmar que el territorio cambió, pero que el Estado no ha llegado al mismo ritmo.
El contraste es evidente. Donde antes dominaban las pandillas, hoy hay organización comunitaria. Sin embargo, donde debería haber inversión, aún persiste la deuda.
80 años: así Playa Blanca dejó atrás la violencia
La memoria del barrio está viva en sus líderes. Vicente Julio Terán, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal, habla desde la experiencia de más de seis décadas en el sector. Primero pone en contexto su relación con el territorio y luego lanza una afirmación contundente:
“No, el barrio no ha tenido mucho progreso porque desde que yo me puse a vivir en el barrio y no he visto ningún progreso aquí en el barrio”
Sin embargo, inmediatamente contrasta esa falta de desarrollo con el mayor logro comunitario: la seguridad. El relato cambia de tono y se vuelve directo: “Nosotros como Junta pudimos acabar las pandillas porque aquí era un barrio que era invivible, que aquí no se podía andar porque todo el que entraba lo atracaban”
El dirigente no exagera. Describe un punto de quiebre. Luego, explica cómo esa transformación impactó el entorno: “Ya todos los cinco barrios que tenemos alrededor que estamos en el centro somos amigos todos”
La convivencia, dice, dejó de ser una aspiración y se convirtió en realidad. Pero esa victoria social no vino acompañada de obras.
80 años: el deporte como oportunidad perdida
El abandono de los escenarios deportivos aparece como uno de los reclamos más sentidos. No es un tema menor. Es identidad, es historia, es futuro.
Terán introduce el tema con un llamado directo, sin rodeos: “Quiero pedirle al doctor Dumek que por favor nos haga el escenario deportivo”. Luego conecta esa petición con un símbolo del barrio. La historia se vuelve potente:
“Aquí nació Julio Terán, Grandes Ligas… y practicó aquí, dio sus primeros pininos aquí en el escenario deportivo”
No es solo nostalgia. Es evidencia. El talento existe. El problema es la falta de condiciones. El líder insiste en el potencial que hoy sigue latente: “Tenemos un semillero aquí de beisbolistas, y softbolistas, de futbolistas”. La frase resume una oportunidad desperdiciada. Para la comunidad, invertir en deporte no es opcional. Es una estrategia social.
80 años: la educación que no llega
La presidenta de la Junta, Yesenia Marimón Garcés, cambia el foco hacia otra deuda estructural: la educación. Primero reafirma el peso histórico del sector: “Sí, señor, 82 aproximadamente, ya vamos por 83 en agosto”
Luego introduce el proyecto más esperado por la comunidad: una institución educativa en un lote que han protegido por décadas. Su tono es firme, pero también frustrado: “Hemos tenido unas mesas de trabajo que no hemos visto el camino para lograr el objetivo final”
La dirigente no habla de falta de gestión comunitaria. Habla de falta de decisión institucional. Y lo deja claro: “Creemos que hay una intención o un interés, pero no hemos visto la focalización o el acercamiento final de decir sí, va ese proyecto allí”
En su narrativa, la educación no es un lujo. Es una necesidad urgente, para evitar que las nuevas generaciones repitan ciclos de exclusión.
80 años: entre inundaciones y calles intransitables
Las problemáticas estructurales agravan el panorama. La líder introduce el tema del drenaje con precisión técnica, pero con preocupación evidente: “Existe la necesidad de que el Plan Maestro de Drenajes Fluviales sea observado y mirado, detallado en estos canales”
El riesgo es concreto. No es una posibilidad lejana. Es una amenaza constante: “Creemos que la necesidad de intervención para mejorar esta dificultad se hace urgente y apremiante”
A esto se suman las condiciones de las vías. Aquí el relato se vuelve más humano, más directo:“Cuando viene una ambulancia para su atención, se dificulta el ingreso… porque la calle está en mal condición”. No es solo infraestructura. Es el acceso a la salud. Es dignidad.
80 años: del estigma a una visión de futuro
Pese a todo, Playa Blanca no se define por sus problemas. La comunidad proyecta un futuro distinto. Marimón plantea una apuesta clara: el turismo ecológico.
Primero describe el potencial del territorio: “Nosotros tenemos una cara muy hermosa en nuestras comunidades aledañas a la Ciénaga de la Virgen”
Luego lanza la propuesta: “Creemos que el turismo ecológico es una de las propuestas y apuestas que deberíamos estar incursionando”. La idea no es improvisada. Ya hay procesos de recuperación ambiental. Pero falta articulación institucional.
80 años: el llamado final al Distrito
Las solicitudes están hechas. Los documentos radicados. Las mesas realizadas. Pero las soluciones no llegan. La presidenta cierra con un mensaje directo al alcalde Dumek Turbay, sin filtros:
“Señor alcalde Dumek le hacemos la invitación una vez más aquí a Playas Blancas… para que nos ayude”
Y remata con una frase que resume el sentir colectivo: “Ojalá pudiesen ser todas”. No es una exigencia desmedida. Es una petición legítima de una comunidad que ya hizo su parte.
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