En el sector Nuevo Horizonte del barrio El Pozón, al sur de Cartagena, crece la incertidumbre entre decenas de familias que aseguran haber sido visitadas para procesos de mejoramiento de vivienda, pero que, hasta hoy, no han recibido respuesta ni ejecución de las obras prometidas.
La situación, que mezcla esperanza, inconformidad y contrastes, queda evidenciada en las voces de los propios habitantes, quienes relatan cómo funcionarios realizaron censos, tomaron fotografías y midieron espacios, sin que posteriormente se materializaran las intervenciones.
Nuevo Horizonte espera mejoras de vivienda sin respuesta
La expectativa comenzó hace varias semanas, cuando brigadas llegaron al sector con la promesa de mejorar condiciones básicas en hogares vulnerables. Sin embargo, la historia se repite en varios casos: visitas iniciales sin continuidad.
Eider Edith España recuerda ese momento con claridad. “Vinieron aquí, le tomaron foto a la casa, ahí al baño, y dijeron que ya después venían a visitar, pero no”, afirma.
Según su testimonio, el ofrecimiento incluía intervenciones en baño y cocina, pero tras más de un mes no ha recibido ninguna llamada ni nueva visita.
Una situación similar describe Yulis Díaz, también residente del sector. “Llegaron encuestando casa por casa y visitaron, tomaron fotos, midieron muchas cosas pero a la hora no han vuelto a decir nada”, señala.
En su caso, las mejoras prometidas abarcaban cocina, sala y baño. Sin embargo, insiste en que no existe información oficial sobre si el proyecto seguirá adelante.
Denuncian desigualdad en la asignación de beneficios
Más allá del retraso, algunos habitantes advierten posibles inconsistencias en la asignación de los mejoramientos, lo que ha generado malestar dentro de la comunidad.
Rosa María Romero asegura que, pese a haber entregado documentación y cumplir con el proceso inicial, no ha recibido respuesta. “Hasta ahora ni una llamada, nada”, afirma.
La residente añade un elemento que aumenta la preocupación: “Me he enterado por otros medios de que están dando mejoramiento aquí en El Pozón, por otros lados, a personas que… no lo necesitan tanto como nosotros”.
Estas percepciones, aunque requieren verificación institucional, reflejan una sensación de desigualdad que empieza a fracturar la confianza en los procesos sociales dentro del sector.
Nuevo Horizonte espera mejoras de vivienda mientras otros sí avanzan
En contraste, hay historias que evidencian el impacto positivo cuando estos programas sí se ejecutan. Algunos residentes ya han visto transformadas sus condiciones de vida gracias a intervenciones anteriores.
Nolbis Vázquez relata cómo pasó de vivir en obra negra a tener una vivienda digna. “Consistió en dos cuartos, sala, cocina y baño… me siento agradecida”, expresa.
Por su parte, Jorge Luis Noriega destaca el cambio no solo en su vivienda, sino en su actividad económica. “Me hicieron cocina nueva totalmente… el baño lo enchaparon todo también”, cuenta.
Desde su casa, hoy impulsa un pequeño emprendimiento de producción de alimentos, lo que evidencia cómo estas intervenciones pueden trascender lo habitacional y convertirse en motor de desarrollo.
La Junta de Acción Comunal defiende su gestión
Desde la Junta de Acción Comunal (JAC), su presidenta, Yuri Soto, reconoce tanto los avances como las dificultades actuales del proceso.
Según explica, a través de gestiones anteriores se lograron 86 mejoramientos de vivienda en el sector, un resultado que califica como significativo.
No obstante, advierte que existe un nuevo grupo de 40 familias que fue visitado posteriormente, pero que aún no ha sido beneficiado.
“Hasta el momento esas 40 familias no han sido beneficiadas con el mejoramiento de vivienda”, señala, al tiempo que cuestiona la falta de continuidad institucional.
Soto también hace un llamado directo a las autoridades. “No podemos generar conflictos dentro de la misma comunidad dándole beneficios a terceros”, advierte, al insistir en que las intervenciones deben priorizar a quienes realmente lo necesitan.
Nuevo Horizonte espera mejoras de vivienda y soluciones integrales
A la problemática de vivienda se suma otro factor crítico: el estado de las vías y el riesgo de inundaciones.
La líder comunal advierte que la pavimentación parcial de algunas calles podría empeorar la situación. “Al ellos pavimentar hasta cierto punto y no finalizar… se nos va a devolver toda esa agua”, explica.
Esto, según la comunidad, impacta directamente a instituciones como el colegio del sector, que históricamente ha sufrido afectaciones por lluvias.
Por ello, insisten en que las soluciones deben ser integrales y no intervenciones aisladas que terminen agravando los problemas existentes.
Una comunidad que sigue alzando la voz
Mientras las respuestas oficiales no llegan, en Nuevo Horizonte la comunidad continúa organizándose y visibilizando su situación.
El sector presenta una doble realidad: mientras se evidencian avances tangibles que han generado beneficios reales en la vida de las personas, persisten las promesas incumplidas y la incertidumbre para aquellos que siguen esperando resultados.
