Los 300 metros de muelle en Playa Blanca ya está en operación, tras superar los efectos de un fuerte frente frío que impactó el Caribe colombiano. La obra, además, se rehabilitó sin generar costos adicionales para el Distrito, según confirmó la administración.
Esta intervención representa un paso estratégico clave para el turismo insular, además de atender una necesidad imperante. La reactivación del muelle permitirá a la ciudad optimizar la organización del tráfico marítimo, elevar los estándares de seguridad y proporcionar a los turistas una experiencia de visita más estructurada.
300 metros de muelle que impulsan seguridad tras frente frío
El fenómeno climático que afectó la zona semanas atrás dejó imágenes de oleaje extremo y condiciones adversas. Según el reporte oficial, se registraron olas superiores a los tres metros y fuertes vientos que provocaron el desprendimiento de algunos elementos superficiales del embarcadero.
“La infraestructura fue ajustada y optimizada tras el fuerte frente frío que impactó la zona, sin generar costos adicionales para el Distrito”, señala el boletín oficial de la Alcaldía.
En ese contexto, la estructura principal —soportada por 28 pilotes de acero y concreto reforzado— permaneció intacta. Esto permitió acelerar los trabajos de recuperación sin comprometer la estabilidad del embarcadero.
300 metros de muelle con garantía sin costo al Distrito
Uno de los puntos que más destacó la administración distrital fue el manejo financiero de la contingencia. El alcalde Dumek Turbay Paz explicó que los trabajos de reconstrucción fueron asumidos por el contratista.
“Fue reconstruido por el contratista sin generar erogaciones adicionales al Distrito, pues para eso existe la póliza de estabilidad de la obra. Esa garantía asegura la calidad y la funcionalidad de la infraestructura, y protege al Distrito frente a cualquier deterioro o falla”, afirmó el mandatario .
De esta manera, la ciudad evitó destinar recursos adicionales, mientras se garantizó la continuidad de la operación turística en una zona clave para la economía local.
300 metros de muelle con innovación técnica ante el oleaje
Tras el análisis técnico, la Interventoría recomendó un cambio importante en el diseño superficial del embarcadero. Se sustituyó el entablado tradicional por una rejilla técnica especializada.
Este ajuste no es menor. La nueva estructura permite disipar la fuerza del oleaje y reducir el impacto de futuras condiciones climáticas adversas.
“El embarcadero tuvo un embate monstruoso del frente frío… El concepto técnico fue cambiar el entablado por una rejilla que puede difuminar y diluir rápidamente la fuerza de una ola”, reiteró el alcalde .
Además, el muelle fue construido en aluminio 6061 T6 importado, un material reconocido por su resistencia y ligereza. Incluso tras el fenómeno climático, no se registraron fracturas ni deformaciones en vigas o riostras.
300 metros de muelle que organizan el tránsito marítimo
Más allá de la contingencia, la obra responde a una necesidad estructural del destino. Playa Blanca ha enfrentado durante años problemas de desorden en el embarque y desembarque de visitantes.
El nuevo embarcadero permite atender hasta 16 embarcaciones simultáneamente. Esto mejora los tiempos de operación y reduce riesgos para turistas y operadores.
Además, la infraestructura apunta a fortalecer la economía local. Al ordenar el flujo marítimo, se dinamizan actividades comerciales y se genera mayor confianza en el destino.
Desde la Secretaría de Infraestructura se reiteró que el proyecto se diseñó bajo criterios técnicos y ambientales, priorizando la sostenibilidad del entorno.
300 metros de muelle preparan a Cartagena para Semana Santa
Con la obra en funcionamiento, Cartagena entra en la recta final hacia Semana Santa, una de las temporadas más importantes para el turismo.
La secretaria de Turismo, Teremar Londoño Zurek, destacó el impacto de esta infraestructura en la competitividad del destino.
“Este es un paso fundamental para que Playa Blanca sea un destino competitivo y seguro. La infraestructura permite que el turismo sea sostenible, beneficie a la comunidad y garantice experiencias de calidad para quienes nos visitan”, afirmó .
Playa Blanca, uno de los principales atractivos del país, se presenta ahora con un sistema más seguro, ordenado y preparado para enfrentar tanto la demanda turística como los desafíos climáticos.
