Más de 30 años de trabajo silencioso, constante y profundamente humano han permitido que la Fundación Niños de Papel se convierta en un refugio para cientos de menores en Cartagena.
Así lo dejó claro su gerente regional, Patricia Romero, en una entrevista exclusiva con Infomilenials, en la que abrió las puertas de una institución que ha hecho de la salud mental infantil su bandera.
Desde el inicio de la conversación, Romero no dudó en poner sobre la mesa la esencia de la organización. “Niños de Papel es una institución que existe en Colombia hace ya 36 años y todo el tiempo hemos trabajado por niños en situación de vulnerabilidad”, afirmó, marcando el tono de una historia que no se cuenta desde cifras, sino desde vidas transformadas.
Más de 30 años enfrentando la salud mental infantil
El recorrido de la fundación no ha sido improvisado. En Cartagena, la organización dio un paso clave hace una década. “Hace 10 años, en Cartagena nos habilitamos debidamente ante el Ente Territorial como una IPS que prestamos servicios de salud mental a menores de edad”, explicó Romero.
Ese proceso no solo formalizó su labor. También permitió consolidar un enfoque especializado. «Somos la única institución en Cartagena dedicada exclusivamente a la atención de problemas de salud mental y consumo de sustancias psicoactivas en menores de edad», puntualizó.
Sin embargo, más allá de la exclusividad, lo que distingue a Niños de Papel es su modelo. Romero lo describe con claridad: “El modelo de atención de Niños de Papel es singular y propio de la organización. Se fundamenta en bases científicas y está especialmente orientado a la gestión del riesgo”. En otras palabras, no se trata solo de intervenir cuando el problema ya está presente. Se trata de anticiparse.
Más de 30 años apostándole a la prevención
En medio de un contexto donde los problemas de salud mental en menores crecen de forma silenciosa, la fundación ha decidido ir un paso adelante. La gerente lo resume en una palabra: prevención. “Para nosotros lo más importante es prevenir, la prevención”, enfatizó. Y esa prevención no es un concepto abstracto. Tiene una metodología clara: la búsqueda activa.
“Nosotros vamos a las instituciones educativas, vamos a las empresas, vamos a las comunidades… y mediante la aplicación de una serie de tamizajes detectamos a aquellos chicos que tienen un riesgo”, explicó.
Ese enfoque permite clasificar a los menores según su nivel de vulnerabilidad. “Lo catalogamos… si está en un riesgo bajo, medio o alto. Y de acuerdo a este nivel de riesgo, también lo intervenimos clínicamente”, agregó.
Así, cada intervención se ajusta a la realidad del menor. No hay fórmulas genéricas. Hay acompañamientos personalizados.
Más de 30 años construyendo historias de éxito
Hablar de Niños de Papel es hablar de segundas oportunidades. Pero también de resultados concretos. Romero no menciona cifras frías. Habla de personas. “Hoy en día, los profesionales que son niños que ingresaron acá… son unos grandes profesionales”, relató con orgullo.
Y no se trata de casos aislados. “Tenemos muchos casos de éxito… no solamente hemos ayudado al chico a superar su problemática, sino que hemos ayudado a esa familia a salir adelante”, aseguró.
La razón es clara. Cuando un menor enfrenta un problema de salud mental, el impacto no se queda en él. “La situación afecta a todos los miembros… no solamente al directamente afectado”, explicó. Por eso, la intervención es integral. Y los resultados lo demuestran. “Tenemos chicos que hoy por hoy son abogados, periodistas… profesores, auxiliares de enfermería”, enumeró.
Entre esas historias, hay una que sintetiza el alcance del trabajo. “Hay un chico que pasó y está estudiando filosofía en la Universidad de Cartagena”, contó. Cada uno de esos casos confirma una premisa: intervenir a tiempo cambia destinos.
Más de 30 años rompiendo el estigma
Sin embargo, uno de los mayores retos no está en la atención, sino en la percepción social. Romero fue directo en su mensaje a las familias.
“Hay que dejar de lado el estigma social que hay para los problemas de salud mental”, afirmó. La gerente insiste en normalizar la atención psicológica. “Ir al psicólogo, ir al psiquiatra es tan normal como ir al pediatra… es lo mismo”, sostuvo.
Además, advirtió que la magnitud del problema es mayor de lo que se cree. “Aproximadamente un 60% de la población está padeciendo algún tipo de problema de salud mental”, indicó.
En ese escenario, la clave está en actuar. “Cuando se activan las rutas… los pronósticos de recuperación son bastante altos”, explicó. Pero para que eso ocurra, el primer paso debe venir desde casa: reconocer que el problema existe.
Más de 30 años enfrentando nuevos riesgos digitales
El contexto actual ha sumado nuevos desafíos. Y muchos de ellos están en las pantallas. Romero fue contundente al señalar uno de los fenómenos más preocupantes. “Las adicciones a las pantallas pienso que es de las peores que existen”, advirtió.
El riesgo no es solo el tiempo de exposición. Es el contenido. “Te van adentrando en un mundo cada vez más oscuro”, dijo. Además, cuestionó la normalización de estos hábitos. “Muchos papitos ven con normalidad esa permanencia constante… y eso realmente no es normal”, alertó.
A esto se suman los llamados “retos virales”. “Hay que tener mucho cuidado… el acceso a la información es ilimitado”, señaló.
Por eso, el llamado es claro. “Como padres de familia, como docentes, tenemos que estar muy atentos a qué es lo que están observando”, concluyó.
Más de 30 años y un mensaje claro a Cartagena
La entrevista cerró con un mensaje que trasciende la institución. Un llamado directo a las familias. “El mensaje es que busquen ayuda”, dijo Romero. No se trata solo de acudir a un servicio. Se trata de entender que la salud mental es parte fundamental del bienestar.
Y en una ciudad como Cartagena, donde las realidades sociales son complejas, ese mensaje cobra aún más fuerza. Niños de Papel no promete soluciones mágicas. Pero sí demuestra, con hechos, que cuando se detecta a tiempo y se actúa, la historia puede cambiar.
